ELIMINAR EL ÁCIDO LÁCTICO DE LOS MÚSCULOS » Medidas de prevención

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Muchas veces al realizar ejercicios de alto impacto se suele crear y acumular en los músculos el ácido láctico. Esto, podría resultar contraproducente para quienes se ejercitan, puesto que se pueden provocar lesiones y dolores musculares. Por ello, es importante saber qué hacer para eliminar el ácido láctico de los músculos.

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¿Cómo eliminar el ácido láctico de los músculos?

eliminar el ácido láctico de los músculos

La acumulación de ácido láctico en los músculos, está asociada a la presencia de dolencias y lesiones musculares. Es por ello, que se debe evitar su acumulación, o en dado caso, eliminar el ácido láctico en los músculos, a fin de evitar posibles dolencias futuras.

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Tomar mucha agua

Uno de los métodos más eficaces para eliminar el ácido láctico de los músculos es tomar mucha agua. Cuando tomamos agua nos mantenemos hidratados, sobre todo cuando se practica algún ejercicio físico de alto impacto.

Cuando bebemos agua, nuestro cuerpo funciona a los niveles óptimos, por lo que la reducción del ácido láctico se acelera.

Realiza ejercicios de respiración

Realizar ejercicios de respiración en donde tomes conciencia de la misma, es una de las mejores técnicas que puedes emplear para reducir el ácido láctico en los músculos. Además, no solamente lo elimina, sino que previene su acumulación.

Según diversos estudios realizados, las personas que mantenían unos buenos ejercicios de respiración, incrementaban su rendimiento físico al hacer ejercicios, sin aumentar los niveles de ácido láctico en los músculos.

Descansa

El descanso es algo que debes hacer para poder eliminar el ácido láctico de los músculos. Cuando te ejercitas fuertemente, se produce más cantidad de ácido láctico de la que el organismo puede eliminar; por lo que realizar descansos entre los entrenamientos, es una excelente forma de eliminar el ácido láctico acumulado en los músculos.

Practica ejercicios de estiramiento

Muchas personas pasan por alto los ejercicios de calentamiento y estiramiento. Sin embargo, estos son fundamentales si se quiere eliminar el ácido láctico en los músculos. Además, más allá de eliminarlos, es posible prevenir su acumulación si antes de ejercitarse, se realizan estos ejercicios.

Para reducir los niveles de ácido láctico, puedes realizar ejercicios de estiramiento. Esto ayudará a mejorar la circulación, incrementa la flexibilidad y alivia la tensión que puedas tener en los músculos. A su vez, facilita la dotación de oxigeno a los músculos, lo cual es esencial para reducir la producción de ácido láctico y a su vez, prevenir su acumulación.

El ácido láctico en los músculos se elimina solo

eliminar el ácido láctico de los músculos

Esto es algo que probablemente habrás leído con mucha frecuencia, y realmente no es mentira. Es decir, cuando realizamos ejercicios de alto impacto, sin un debido descanso, la acumulación de ácido láctico es algo inminente.

Sin embargo, una vez culminada la jornada de ejercicio, el organismo dejará de producir el ácido y se irá eliminando poco a poco. Sin embargo, esto puede ser contraproducente, puesto que ocasiona dolores musculares e incluso podría ocasionar lesiones. Así que para eliminar el ácido láctico en los músculos, se recomienda realizar los calentamientos previos, mantener una buena hidratación y descansar.

La clave está en la prevención de la acumulación de ácido láctico

No hay nada más cierto que esto. Si prevenimos adecuadamente la acumulación de ácido láctico en los músculos, no tendremos los síntomas comunes de dicha acumulación.

A pesar de que existen algunos beneficios del ácido láctico, es importante acotar que todo debe ser moderado. Es decir, cuando ocurren excesos y comienza su acumulación, es cuando se presentan los problemas. Por ello, se recomienda en primera instancia, prevenir su acumulación siguiendo algunas recomendaciones:

  • Calienta y estira, antes y después de cada entrenamiento.
  • Mantente siempre bien hidratado. Toma diariamente ocho vasos de agua, e incrementa la cantidad si practicas ejercicio con frecuencia.
  • Toma descansos entre cada entrenamiento.
  • Come saludablemente.
  • Añade magnesio a tu dieta.
  • Respira bien.